Miedo, desconfianza, son algunos de los sentimientos que pasan por mi mente. Pienso en algunos testimonios que hemos leido y hay de todo, buenos y malos. Intento pensar que nosotras no seremos del grupo de testimonios malos. Aitana está más convencida que yo, lo tiene más claro. Supongo que es más fuerte que yo. Yo sólo pienso en que tendré hijos mios repartidos en diferentes familias. No sé. Creo que eso es uno de los problemas éticos y otro tiene que ver con la religión. La Iglesia católica no permite la inseminación artificial pues ahí Dios no tiene nada que ver, y por consiguiente tampoco la donación de óvulos o esperma en el caso de los hombres. Por otro lado, y para la gente que no cree en Dios, o que piensa que la inseminación artificial no es contraria a sus principios, piensa que ayuda a otras mujeres, a realizar los sueños de otras mujeres. Yo creo en Dios, y creo que haciendo esto ,estoy contradiciendo mis principios, pero sinceramente, lo hago por la compensación económica. No lo hago por ayudar a otras mujeres. Si quieres ayudar, hay otras miles de maneras, pero no te dan dinero. Este tema te hace cuestionarte, lo que estás dispuesto a hacer, por los motivos que sean, y en que grado o escalón pones tus creencias, tu religión, ante otras cosas que quizás no sean prioritarias.
Raquel.
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